Aumenta la tensión en Honduras con más cruces entre Zelaya y Micheletti
El presidente de facto propuso dialogar, pero a condición que no se discuta la restitución del mandatario depuesto. El destituido gobernante, refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, respondió que el ofrecimiento es una “manipulación”. Ayer, fueron reprimidos manifestantes frente a la sede diplomática.
Mientras en las calles de Tegucigalpa la tensión va en aumento y ayer las fuerzas de seguridad reprimieron a seguidores del depuesto presidente, continúan los cruces entre Manuel Zelaya, refugiado en la embajada de Brasil, y el presidente de facto, Roberto Micheletti, que siguen sin ponerse de acuerdo.
A última hora de anoche, Zelaya le contestó a Micheletti y afirmó que la oferta de diálogo que le ha hecho el gobernante de facto es una “manipulación” y lo acusó de no tener voluntad de resolver la crisis que vive el país.
“Todo esto es una manipulación”, indicó Zelaya en declaraciones a Radio Globo y Canal 36, después de que Micheletti manifestara su disposición a dialogar con el mandatario depuesto para solucionar la crisis que vive el país si éste reconoce las elecciones del próximo 29 de noviembre y sin que esto signifique su vuelta al poder.
Zelaya añadió que “no hay voluntad de resolver la crisis que tiene el país” en Micheletti y afirmó que Honduras vive una convulsión “a causa del golpe de Estado”, del que fue objeto el 28 de junio pasado.
“Deben dejar de manipular a la opinión pública, yo he venido aquí para que el diálogo sea directo, para que no tenga comparsas, ni ningún tipo de disturbios”, subrayó el presidente depuesto, quien regresó a Honduras el lunes, a poco de cumplirse tres meses del golpe de Estado, y se encuentra alojado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.
Antes, Micheletti había propuesto iniciar un diálogo con Zelaya, con la mediación internacional, pero que no incluya la restitución del mandatario depuesto porque deberá ser puesto a disposición de la Justicia.
“Estoy listo para conversar con el señor Zelaya, siempre y cuando él reconozca explícitamente las elecciones presidenciales autorizadas por nuestra Constitución”, dijo Micheletti en un mensaje leído en inglés por el canciller de facto, Carlos López Contreras, en cadena de radio y televisión.
Pero poco después Zelaya respondió: “Así no hay trato, si hay elecciones tiene que haber condiciones de igualdad para todos, no persecución contra unos y favores para otros”, expresó.
Zelaya indicó que él no pretende rehuir la Justicia en su país, ante las “supuestas acusaciones” en su contra por presuntos delitos de corrupción, incluido el de “traición a la patria”, que ha hecho la Fiscalía. Y agregó que responderá esas acusaciones en el momento en el que se le cite, pero que los miembros del gobierno de Micheletti “no pueden desconocer que hubo un golpe de Estado”.
La comunidad internacional, que no reconoce al régimen de Micheletti, también ha señalado que desconocerán al nuevo Gobierno que surja de las elecciones, si Zelaya no es restituido en el poder.
El presidente de Brasil, Lula da Silva, desde Nueva York, exigió al gobierno de facto hondureño a aceptar una solución “negociada y democrática” que permita el regreso de Zelaya al poder, pero a la vez pidió moderación al líder derrocado.
Clarín

