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Chile: refuerzan la búsqueda de víctimas en las zonas afectadas

Los equipos de rescate trabajan contrarreloj en medio del despliegue militar para combatir los saqueos; ya son 795 las víctimas; comienza a acelerarse la distribución de ayuda

CONCEPCION.- A cinco días del devastador terremoto que azotó a Chile, los equipos de socorristas continuaban trabajando sin descanso, algunos con la esperanza de encontrar sobrevivientes y otros con la desalentadora tarea de recuperar cuerpos enterrados bajo montañas de escombros.

Mientras tanto, policías y soldados desplegados para combatir la ola de de robos y violencia logró contener los saqueos que sumieron en el caos a la golpeada ciudad de Concepción, la segunda más importante del país andino.

Un toque de queda de 18 horas seguía vigente en Concepción, una de las varias ciudades y pueblos donde unos 7000 soldados patrullan las calles para mantener el orden y asegurar la distribución apropiada de agua y alimentos.

Con la ayuda llegando ahora a la población de una manera más organizada, los socorristas reforzaron la búsqueda en ciudades desde Concepción hasta Constitución para ubicar sobrevivientes atrapados bajo los escombros.

Hasta el momento se ha confirmado la muerte de 795 personas. Sin embargo, la cifra de víctimas posiblemente aumentará con el correr de los días, ya que algunos reportes indican que la cifra de desaparecidos llega hasta 500 sólo en Constitución.

Las autoridades advirtieron que muchos de los desaparecidos podrían haber huido en busca de seguridad y no han podido comunicarse con sus familiares por el daño que sufrieron las líneas telefónicas.

Mientras tanto, muchos chilenos continúan quejándose de que decenas de muertes podrían haberse evitado si el gobierno hubiera respondido contundentemente al sismo, que gatilló un poderoso tsunami pocas horas después que dejó gran cantidad de muertos en la costa.

El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet ha reconocido que los esfuerzos de rescate han sido lentos, en parte debido a las rutas cortadas, puentes caídos y cortes de energía. Pero funcionarios también calcularon mal la extensión del daño, declinando inicialmente las ofertas de ayuda internacional.

El desastre golpeó a Chile, principal productor de cobre del mundo y la economía más estable de América latina, cuando trataba de recuperarse de una recesión causada por la crisis financiera global.

Algunos analistas estiman que el daño podría costar a Chile hasta 30.000 millones de dólares, lo que representa cerca de un 15 por ciento de su PBI. Pero Bachelet enfatizó que aún es demasiado pronto para cuantificar el daño cuando el foco sigue en las tareas de asistencia.

La Nación

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