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Corrientes: el fiscal general cree que se buscó instalar la idea del suicidio

2007-11-05-C2-964981Ayer declararon dos funcionarios de la Gobernación que hallaron el cuerpo.

Dos funcionarios muy cercanos al gobernador Arturo Colombi, su vocero, José Luiz Zampa, y su custodio, Carlos Geraldi, declararon ayer ante los fiscales que investigan la muerte del empresario periodístico Hernán González Moreno que apareció con un balazo en la cabeza en un campo de Goya dos días antes de las elecciones provinciales del domingo. Se trata de dos testigos clave pues estuvieron entre los primeros en llegar al lugar del hecho, mucho antes que la Policía, y ahora están en la mira de la Fiscalía General que sospecha que pudieron haber alterado la escena.

A una semana, el caso González Moreno que salpica al poder político saliente y entrante en la provincia, está envuelto en un manto de intrigas. En un primer momento se conjeturaba que el empresario periodístico -estrechamente vinculado al Gobierno correntino en el manejo millonario de la publicidad oficial- se había suicidado, pero con el paso de los días esa hipótesis se fue desinflando y ahora investigan si fue un homicidio.

Ayer, el fiscal general César Sotelo, que fue uno de los primeros en abonar la hipótesis del suicidio, salió a decir que desde el oficialismo “se armó un escenario” con un objetivo político. Es que la muerte de González Moreno se produjo 48 horas antes del balotaje por la gobernación entre los primos Arturo y Ricardo Colombi.

“Apenas se conoció el hecho hasta la realización de la autopsia, instalaron en los medios la hipótesis del suicidio”, dijo Sotelo apuntando contra Zampa. “Evidentemente tenía un fin electoralista”, señaló y advirtió que Zampa, al que calificó de “socio” de González Moreno en el negocio de la publicidad, “pudo haber alterado la escena”. Eso “es obstrucción de la Justicia”, afirmó.

Zampa fue uno de los primeros en llegar a la escena. Según declaró ayer antes los fiscales, arribó a la estancia “El Rincón” en la zona rural de Goya a las 3 de la mañana y allí encontró muerto a González Moreno dentro de su auto, un Toyota Camry. No fue el que descubrió el cuerpo. Otros dos grupos de personas ya estaban rastreando el campo luego de recibir llamados del empresario diciendo que se iba a matar porque habían amenazado a sus hijos.

El primero en llegar hasta el auto fue Lisandro Mantilla, primo de González Moreno. Era noche cerrada, había neblina y hacía mucho frío. Luego aparecieron los amigos Juan Manuel Saloj, Eduardo Guevara y un sujeto de apellido Segovia. Todos tenían el mismo alerta. Minutos después -según relataron a los fiscales- llegó Zampa con el comisario Geraldi, integrante de la custodia del gobernador. Colombi les habría pedido que fueran hasta allí tras recibir las llamadas del empresario.

El vocero y el custodio del gobernador estaban citados el jueves, pero recién se presentaron ayer. A la mañana, declaró el comisario Geraldi y luego desde las 14 y hasta el cierre de esta edición, Zampa. Hasta donde se sabe no hubo contradicciones en sus testimonios.

El fiscal Guillermo Barry y sus auxiliares, Buenaventura Duarte y Alejandro Chaín, tomaron también declaración a un peón del campo. Fue el que le abrió la tranquera a González Moreno. Según dijo, iba solo.

En una inspección que realizaron en el lugar, los investigadores hallaron tres vainas servidas, pero el plomo que mató al empresario no aparece. En sus manos no había rastros de pólvora.

En el vehículo encontraron, cigarrillos, una botella de whisky, una fuerte suma de dinero y documentación que sustentan la denuncia penal que González Moreno había presentado días antes de su muerte contra Ricardo Colombi.

También había en el auto varios celulares, pero hasta el momento en ninguno de los equipos hallaron los mensajes amenazantes que daban pie a la hipótesis inicial del suicidio.

Clarin

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