El sueño que no fue: Estudiantes lo tenía, pero Barcelona lo dio vuelta para ser campeón del mundo
En el alargue, los catalanes se impusieron 2 a 1, con un gol de Messi, tras haber igualado la final del Mundial de Clubes a dos minutos del final con un tanto de Pedro; Boselli había abierto el marcador; los españoles, por primera vez en lo más alto del planeta
ABU DHABI.- Estuvo a un paso la gloria de Estudiantes, pero no pudo ser. Parecía todo controlado, pese a lo retrasado que jugaba el equipo argentino. Pero a Barcelona nunca hay que darlo por muerto. El Pincha ganaba con aquel gol de Mauro Boselli, que ya parece lejano, aunque, a dos minutos del final el ingresado Pedro igualó y, en el alargue, Messi estableció el gol decisivo, el del 2 a 1, que consagró a los catalanes por primera vez campeones del mundo.
Lo tenía Estudiantes, después de trabajar el partido durante 88 minutos. Se puso en ventaja en el primer tiempo. Sin embargo, se quedó con las manos vacías y no pudo gritar campeón del mundo después de 41 años. Puede ser injusto el resultado, pero lo cierto es que el equipo de Alejandro Sabella estuvo demasiado metido en su campo para defender la ventaja, sin dejar de destacar el buen trabajo en general, como para que la mística histórica no se resintiera. Fue la cuarta final del mundo para los platenses, la tercera derrota. Pero la caída fue de pie.
Barcelona no brilló como en otras de sus exhibiciones. Salvo Ibrahimovic, el resto de sus jugadores estelares no tuvo un gran partido. Messi no había aparecido, hasta lo podrían haber expulsado, pero, cuando más lo precisaba su equipo, marcó el tanto del triunfo con el pecho.
Lo ponderable de Barcelona es que jamás pierde la paciencia. No se desespera pese a estar a dos minutos de perder la final del Mundial de Clubes. Con ese espíritu, empató sobre la hora y lo ganó en el alargue. También, había estado en desventaja en la semifinal ante Atlante. Y en las semifinales de la Liga de Campeones ante Chelsea consiguió el gol de la clasificación a la definición en el descuento.
Estudiantes salió a la cancha con máxima concentración, algo que quedó claro desde el instante inicial, cuando Verón le puso una pelota de gol a Enzo Pérez, que no llegó a definir por muy poco.
En el primer tiempo, Barcelona no logró desplegar su juego habitual. Salvo por alguna ocasión aislada, Estudiantes no sufrió el poder ofensivo del ganador de la Liga de Campeones. Ibrahimovic fue quizá el atacante más incisivo e hizo poco Lionel Messi, amonestado en la mitad inicial.
Cuando a los 7 minutos, Ibrahimovic habilitó con un taco a Xavi, quien resolvió mal una situación propicia parecía que Barcelona comenzaría a ser ese equipo incontenible. Sin embargo, con el correr de los minutos, Estudiantes fue tomando fuerza y envión para contener a los catalanes, que reclamaron penal, a los 31, cuando Albil salió a atorar a Xavi, que cayó en el área.
Hasta que, a los 36 minutos, llegó el gol que abrió el marcador. Tras un centro desde la izquierda de Juan Manuel Díaz, Boselli anticipó en las alturas a Abidal para poner en ventaja al conjunto argentino. El balón entró ajustado contra el palo derecho de Valdés.
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En el complemento, Guardiola mandó a la cancha al joven Pedro en lugar de Keita, un claro mensaje de que Barcelona iría con todo en el segundo tiempo. Esa apreciación quedó clara en los minutos iniciales del segundo tiempo. Estudiantes se retrasaba para salir del contra, mientras los españoles empezaban a desplegar su poder ofensivo. Ibrahimovic, con un remate cruzado, casi empate. Luego, Albil se lo tapó al sueco, el hombre más incisivo de los europeos.
Sabella metió mano. Dispuso los ingresos de Matías Sánchez por Benítez y Núñez por Enzo Pérez. Estudiantes resistía como podía. Jugaba en su campo, mientras Albil se lucía ante Pedro y Piqué, casi un delantero.
Hasta que, a los 43 del complemento, apareció Pedro y con un cabezazo por sobre el cuerpo de Albil igualó el encuentro y las ilusiones de Estudiantes se desvanecieron en un instante. Un momento en el que el conjunto argentino empezaba a sentirse campeón.
La final fue al alargue con Barcelona con la moral en alto y Estudiantes, caído desde lo anímico. A los 3 minutos, un tiro libre de Messi se fue apenas arriba. Luego, un remate de Ibrahimovic pudo ser el segundo. Estudiantes seguía muy retrasado.
Pero en el segundo tiempo suplementario, llegó el gol: Messi empujó un centro con el pecho y decretó el triunfo de Barcelona, ese equipo que no deja de ganar y nunca pierde la esperanza.
La Nación

